Testimonios

Hace un año más o menos mi novio y yo empezamos las clases de Yoga en “El Centro Integral de la Salud” con Ana. Para mí no era mi  primer contacto con el Yoga, pero para mi novio sí. Una de las cosas que más valoramos de sus clases  es su manera de adaptar cualquier ejercicio y postura a la persona teniendo en cuenta sus dificultades y limitaciones.
Su trato encantador y su comprensión hacen posible que cualquier pesona sea bienvenida a sus clases, además creo que hay pocas profesoras que te haga  sentir  así en sus clases.
Nosotros hemos aprendido  muchísimo y nos ha servido para relajarnos y tomarnos la vida de otra manera, realmente se lo recomiendo a todo el mundo.

Gloria Delgado

Entré en el yoga gracias a mi madre cuando era una niña y me ha acompañado a lo largo de los años. A medida que he crecido, he ido descubriendo el verdadero significado de la práctica y todo lo que me aporta. Con Ana he encontrado un refugio para reencontrar mi equilibrio y realizar mi práctica con exigencia pero siempre mimando mi cuerpo y mente. Las clases son ese tiempo irrenunciable que me dedico a mí misma, mi mayor tesoro.

Silvia Botella

Después de pasar por distintos profesores de yoga, con Ana conseguí acercarme a esta práctica a partir de un respecto hacia el propio ritmo del cuerpo y a partir de un diálogo íntimo con él. Sus indicaciones de extrema suavidad y su manera de arropar cualquier estímulo entorpecedor para la práctica son una enseñanza que, más allá del yoga, se trasladan al día a día.

Bàrbara Raubert

Asisto pocas veces a las clases de Ana (por un tema de mis horarios/logística familiar) pero las veces que lo he podido hacer he disfrutado de muy buen ambiente, gran profesionalidad y una energía muy positiva de la profe que me hace sentir protagonista de mi propio proceso corporal, al mismo tiempo que sigo sus propuestas, muy acertadas y siempre respetuosas. Gracias.

Milanka Ljubojevic

Me apunté a hacer yoga originalmente para corregir la postura y, con Ana, no solo acerté de pleno, sino que descubrí un gusto por el yoga que iba más allá de la simple practicidad. Ana explica y muestra con mucho detalle y cariño; poniendo énfasis en pequeños detalles (mentales, posturales, de respiración) que no se explican en otro tipo de clases. He ido a otros sitios y nunca tan bien como con ella.

Naoise Golden

Mi experiencia en las clases de yoga con Ana Perea es básica para mi bienestar. Es una práctica que me aporta momentos de estar conmigo de una forma muy saludable. Ana acompaña de forma respetuosa, adaptándose a las características personales y se convierte en un espacio absolutamente imprescindible para mi. Gracias Ana por tu sabiduría y empatía.

Carme Nonell


Hace cuatro años descubrí la práctica de yoga gracias a Ana. Desde el primer momento sentí que formar parte de sus clases era un placer ya que todo lo que ella transmite propicia un ambiente de calma pero a la vez de motivación individual, haciéndonos sentir a cada uno de nosotros que podemos adaptar individualmente la práctica, independientemente de nuestra edad o de nuestra condición física, creando un ambiente distendido, alegre y divertido pero a la vez “trabajador”. Consigue que durante los minutos que dura la clase no pensemos en nada más que en el momento presente, evadiéndonos de las obligaciones y/o preocupaciones.

Isabel Vives